TENDENCIAS VINÍCOLAS
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Las nuevas tendencias y conceptos en el mundo del vino se están empezando a ver cada vez más. Unas veces volviendo la vista a tiempos lejanos y otras retando a lo preestablecido y por supuesto, otras muchas, mezclando lo viejo y lo nuevo con el único objetivo de crear. Crear y aportar al amplio universo del vino.  

Ya no es nada extraño el que se den colaboraciones entre viticultores, entre bodegas - viticultores, empresas - bodegas, asociaciones de diverso tipo o creación de nuevas empresas en el que la existencia de la bodega física no es un imprescindible, si no un elemento auxiliar que cumple su función durante un tiempo determinado. Éstas son sin duda, nuevas tendencias abiertas a la experimentación, a la búsqueda de nuevas líneas de negocio y a una forma distinta de ver la viticultura en su amplio término.

 

NUEVAS TENDENCIAS

En 2020 un grupo de personas con inquietudes vitivinícolas y gastronómicas decidió unirse y formar “Cowine”, que viene siendo una especie de asociación, que gracias a su heterogeneidad profesional (entre la que no podían faltar hacedores de vino) pueden aportar cada uno de ellos su pequeño granito de arena, o simplemente su pasión hedonista y su amor por el vino. Todo este espíritu colaborativo se vuelca en el portal web https://www.cowine.es/ donde su pilar fundamental es la tienda on line de vinos, en la cual ofrecen una selección de vinos (cerca de una treintena de referencias) de bodegas no muy conocidas por el público general, que poseen un carácter particular, auténtico y sin duda una notable calidad.

Hasta el momento, imagino que guiados por la inquietud unida al deseo experimental,  Cowine ha creado dos tipos de vinos: FISGONA 2020 y MOLONA 2020. El primero de ellos se trata de un vino blanco criado sobre lías elaborado con uvas verdejo procedentes de la zona de Toro y con fermentación en barricas. En el caso de MOLONA 2020, nos encontramos también con un vino blanco criado sobre lías pero esta vez elaborado con uvas de la variedad Godello de la zona de Valdeorras, estando también fermentado en barrica. Se trata en ambos casos, de elaboraciones con matices alejados de los estándares generales de los verdejos de la zona de Rueda o de los Godellos de la zona Noroeste de Castilla y León; sin duda vinos de calidad dignos de probar y disfrutar.

NO TAN NUEVAS TENDENCIAS

Otra tendencia que últimamente vengo observando en el mercado, es la apuesta por los vinos naturales, ya sea por un cambio de percepción de la viticultura de muchos viñadores jóvenes o en otros casos, empujados por las nuevas tendencias mercadotécnicas.

El concepto en sí de lo que es un “Vino Natural” es un tanto difuso  y queda en mano del viticultor la  interpretación a la hora de elaborarlo y en la del consumidor a la hora de comprarlo (siempre y cuando se dé una ausencia parcial de información; cosa que suele suceder). La inevitable amplia terminología empleada actualmente y su interacción con el denominado “Vino ecológico” (con certificado de agricultura ecológica) ayuda a la confusión existente en torno a lo que se  hace llamar “Vino Natural”.

Entre el amalgama de  términos que encontramos hoy en día, cabría destacar: Vino Natural, Vino Biodinámico, Vino Ecológico, Vino Vegano, Vino de Autor, Vino Orgánico, Vino Bio, Vinos Tradicionales y otros muchos. Lo único concluyente y clarificante de cara al consumidor, será el nivel de detalle de la  información que se quiera aportar en la botella.

Lo curioso del caso es que todos los consumidores de vino tenemos en la cabeza lo que es, o lo que debería ser un vino natural. ¿Un vino que se elabore en viñas donde se trabaje la tierra con aperos tradicionales y tracción animal, como es de natural? pues podría ser un factor a tener en cuenta, pero esas prácticas, que transmiten mucha fuerza visual, bajo mi punto de vista no es indicativo de que el vino que se elabore sea más o menos natural. ¿Un viñedo al que se le aplica riego puede producir “Vino Natural”? Me pregunto: ¿Existe algo más antinatural que aplicar riego a un viñedo?. En el cuidado del viñedo, de la tierra y el método de elaboración del vino, es donde yo creo que habría que poner el punto de mira cuando se habla de “Vinos Naturales”, sin olvidar una serie de factores secundarios.

Fruto de mi propia experiencia, puedo decir que resulta bastante difícil dar con vinos naturales que sean de calidad, a lo que hay que sumar el “elevado” precio que este tipo de vinos suelen tener. Lo más normal para el consumidor medio que se decide a probar un Vino Natural es que, tras la primera adquisición de éste, no obtenga el resultado esperado y no lo encuentre de su agrado, haciendo difícil su reincidencia en ellos. Mucha gente tras la compra de dos o tres referencias distintas de estos vinos, termina desistiendo y alejándose del Vino Natural.

Mi conclusión personal es que realmente es muy difícil hacer un Vino Natural de gran calidad y darle traslado al circuito comercial. La evolución natural de estos vinos, las condiciones de transporte, almacenamiento en tienda o casa, y el relativamente corto periodo de consumo óptimo, juegan en contra de ellos.

Un ejemplo de lo que yo considero, verdaderamente, Vinos Naturales, vendría a ser lo que elaboran en la Bodega MircoBioWines, donde Ismael Gozalo hace unas elaboraciones únicas donde la calidad y la exclusiva personalidad sensorial, se muestran desde el primer trago. Elaboran un amplio número de referencias (que a veces puede desorientar) donde predominan los vinos blancos. De los probados, el “Microbio” me parece descomunal. La gente que se adentre en los vinos naturales probando vinos de este estilo, sin duda se les abrirá un camino nuevo.

Febrero 2022